Salud

ABDOMINOPLASTIA DESPUÉS DEL EMBARAZO

23 enero, 2015

abdominoplastia después del embarazoDurante los últimos tres años he trabajado en el servicio de admisión de una importante clínica privada de Vitoria. Esto me ha permitido, por una parte, conocer a muchos médicos de diferentes especialidades que poco a poco irán dejándonos aquí sus aportaciones y, por otra parte, hablar con sus pacientes que, en muchas ocasiones, me comentaban a la salida sus impresiones acerca de las consultas y/o las cirugías.

Por eso, cuando decidí escribir este blog, pensé que tendría que dedicar un post a la abdominoplastia después de algunos embarazos ya que hubo varias mamis que me contaron cómo les había cambiado la vida esta operación. Y es que, aunque las que no lo hemos sufrido no nos damos realmente cuenta de lo que supone, hay embarazos que castigan especialmente al físico de la madre y que se cargan de un plumazo toda su autoestima. Para hablarnos de ello, contamos con el Doctor Julián Sanz, cirujano plástico en el Hospital Quirón Vitoria y del que, os tengo que decir, que solo he oído hablar maravillas a todas las pacientes que han pasado por sus manos.

¡Os dejo con él!

El objetivo de la abdominoplastia es conseguir un abdomen más plano y firme y una cintura más estrecha. Se trata de una operación en la que se elimina el exceso de piel y grasa de la parte media y baja del abdomen y se refuerza la musculatura de la pared abdominal. Esta cirugía es especialmente útil en mujeres que han pasado varios embarazos y, más aún, en las que han tenido embarazos múltiples en los que la piel y los músculos abdominales se han relajado mucho más de lo habitual y no han sido capaces de recuperar su tono inicial.

La cirugía suele durar entre 2 y 4 horas y casi siempre se lleva a cabo bajo anestesia general. Se realiza a través de una incisión que va de una cadera a la otra, justo encima del pubis. A continuación, se efectúa una segunda incisión alrededor del ombligo para poder separarlo de los tejidos de alrededor. Después, se separa la piel de la pared abdominal hacia arriba hasta alcanzar las costillas, exponiendo los músculos abdominales, que son tensados y unidos en la línea media, proporcionando así una pared abdominal firme y una cintura más estrecha. La piel separada es estirada en dirección al pubis y la piel sobrante, extirpada. Seguidamente, el ombligo se coloca en su nueva posición. Y, para terminar, se coloca un vendaje y un tubo de drenaje temporal para eliminar el exceso de fluidos que pueda acumularse y se cose. La zona queda perfectamente sujeta por una faja abdominal.

Durante los primeros días después de la intervención, el abdomen suele estar algo inflamado y pueden notarse algunas molestias o dolor que se controla con medicación. Dependiendo de la extensión de la cirugía, la paciente permanecerá ingresada entre 24 y 48 horas. Los puntos externos de la piel serán retirados entre los siete y diez primeros días. A pesar de que al principio no deba estirarse del todo, deberá comenzar a caminar tan pronto como sea posible. Es importante evitar agacharse y coger pesos por lo que, en caso de madres con hijos pequeños, es imprescindible que haya alguien que se pueda hacer cargo de ellos al 100%.

Puede llevar desde unas semanas hasta unos meses el volver a sentirse como antes. Si el estado físico previo a la cirugía es bueno, la recuperación será más rápida. Algunas personas vuelven al trabajo en unas dos semanas, mientras que otras precisan hasta un mes de reposo y recuperación. El ejercicio físico ayuda a recuperarse antes. Incluso la gente que no practica deporte antes de la cirugía debe realizar un programa de ejercicios para reducir la inflamación, disminuir la posibilidad de formación de trombos venosos y tonificar los músculos. No obstante, los ejercicios fuertes deben evitarse hasta que uno se sienta cómodo.

La cicatriz mide unos treinta centímetros y puede dar el aspecto de empeorar durante los primeros tres a seis meses mientras está en periodo de curación; esto es normal. Hay que esperar entre nueve meses y un año para que se aplane y aclare. A pesar de que las cicatrices no desaparecerán nunca, son fácilmente disimulables ya que se pueden tapar con el bikini o la ropa interior o, incluso, cubrir con un tatuaje.

Otro tema importante a tener en cuenta es el precio de la operación. Este puede oscilar entre los 5.000 y los 10.000 euros dependiendo, básicamente, de la reputación de la clínica y la experiencia y el prestigio del cirujano que lo realiza. La buena noticia es que, en muchos casos, como por ejemplo en el Hospital Quiron Vitoria donde yo ejerzo, existe posibilidad de financiar la intervención sin intereses.

Os animo a que, si creéis que esta cirugía os podría ayudar a volver a sentiros bien con vosotras mismas y os estáis pensando si dar o no el paso, busquéis un buen cirujano y acudáis a su consulta para pedirle su opinión personal sobre vuestro caso concreto. Él os aconsejará y orientará sobre qué es lo mejor para vosotras.

Y vosotras, ¿Qué tal habéis quedado después del embarazo? ¿Recuperásteis pronto la figura o aún estáis en ello? Yo tengo que reconocer que aún me queda camino por recorrer :-( ¿En algún momento os habéis planteado pasar por quirófano?

 

 

 

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    marta 20 marzo, 2015 at 22:03

    A veces es totalmente impodible recuperar la figura de manera natural. Os cuento mi caso. 36 años, 45 kilos..deportista…dos hijas, dos cesareas…y con la ultima, unadistension abdominal de 8 cm k no habia maneracde cerrar. Como consecuencia, una barriga de 6 medes d embarazo, tersa, sin piel sobrant ni estrias. Una depresion. A los 5 meses de dar a luz me opere ( por privado. 6000 euros). De esto hace 10 semanas….Y SOY FELIZ. HE RECUPERADO MI FIGURA, MI AUTOESTIMA, MI VIDA. No me quedaba otra. Ha sido duro, pero MERECE LA PENA. OS ANIMO

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      Un chupete para mamá 23 marzo, 2015 at 11:58

      Muchísimas gracias por compartir tu experiencia con nosotras, Marta. Es precisamente lo que trataba de transmitir, que hay ocasiones en las que es imposible recuperar la silueta por una misma y la autoestima cae por los suelos. Para esos momentos es para cuando esta solución, además de ser la única posible, consigue unos resultados espectaculares y devuelve a las mamis la sonrisa :-)

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    Nueve meses y un día después 24 enero, 2015 at 20:37

    Buf, pues yo tengo que perder 10 kilos aún pero las operaciones me dan pavor. Espero que no se me quede mucho colgajo pero si nunca me lo he planteado, después de leer cómo es la operación me entra de to.
    Je,je,je. Muy interesante la información. Gracias.

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      Un chupete para mamá 24 enero, 2015 at 21:57

      La verdad es que imaginarse dentro del quirófano siempre da mucho respeto pero nunca se sabe. A mí también me quedan unos cuantos kilillos y ya hace 13 meses que nació mi peque…

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    lydia padresenpañales 24 enero, 2015 at 15:30

    Ufff la descripción no.la.he.podido leer, demasiados datos jajaja
    Yo no creo que pasase X quirofano me da mucho respeto. Del 1 embarazo me re upere bien, las chichas más fofas pero eso con ejercicio hubiera sido solucionado. Espero recuperarme bien de este 2 embarazo… Esta bien conocer estos tratamientos, pero antes q una operación yo me metería en el gimnasio!

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      Un chupete para mamá 24 enero, 2015 at 21:53

      Sí, si lo del gimnasio siempre (o casi siempre) es la primera opción pero el caso es que hay veces que por mucho gimnasio y mucha dieta que hagas la figura no vuelve a ser la que era… Yo también espero poder recuperarme por mí misma pero con mi “afición” al deporte, lo veo complicaíto :-(

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    Nessa 23 enero, 2015 at 16:48

    Pues x vaga lo he dejado y la verdad q desde el segundo embarazo lo tengo un pelín fofo y algo abultado. De momento me he propuesto intentar mejorarlo centrándome en él, con abdominales pero reconozco q me cuesta muuuucho ponerme. Nunca se sabe, yo no descarto nada, pero hoy x hoy, x economía y porque me voy a dar una oportunidad de intentar arreglarlo de modo natural, no creo q me anime. Muchas gracias x informarnos porque estas cosas…”nunca se sabe…”. Un saludo!

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      Un chupete para mamá 23 enero, 2015 at 21:30

      Pues ya somos dos en todo lo que has dicho! Yo también lo he ido dejando y también me cuesta muuuuuuucho ponerme pero, de momento, lo voy a intentar arreglar solita aunque no digo que en un futuro no lo vaya a hacer si siento la necesidad y me lo puedo permitir.
      Un besito!

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    yolanda 23 enero, 2015 at 10:31

    Hola! me voy a animar a escribir, ya que pienso que puede ayudar a otras que como a mi, os haya pasado lo mismo… Yo tengo gemelas, y después del embarazo el abdomen se me quedó totalmente deformado, mucho más grande de lo que era y colgando…. Me hice la abdominoplastia y se me quedó un tipín que ni en mis mejores sueños!!! de verdad!
    Eso si.. las dos primeras semanas duele bastante….
    Me encanta el blog!!

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      Un chupete para mamá 23 enero, 2015 at 16:26

      Muchísimas gracias por tu aportación, Yolanda! La verdad es que todas las mamis pacientes del Dr Sanz que en su día me contaron su experiencia quedaron también encantadas de la vida, a pesar del dolor de la primera semana.
      Un besito!