Salud

¿CÓMO ACTUAR ANTE UNA INTOXICACIÓN INFANTIL?

29 abril, 2015

Cómo actuar ante una intoxicación infantil

Hoy os traigo la última entrega del “Manual de nociones básicas de primeros auxilios para madres primerizas” elaborado para vosotras por el equipo de pediatría de Hospital Vithas San José. Después de hablaros de los atragantamientos, las heridas y las quemaduras, cerramos el ciclo con las intoxicaciones por medicamentos o productos de limpieza.

La verdad es que hasta el momento es un tema que no me ha preocupado demasiado pero, ahora que la niña ya sabe abrir y cerrar botellas, me doy cuenta de que hay que todo el cuidado es poco.¡Os dejo con el experto!

Intoxicaciones por medicamentos

¡Que levante la mano el que no tenga una farmacia en su casa! Los medicamentos causan la mayoría de las intoxicaciones en los niños pequeños. Las medicaciones implicadas suelen ser tanto las utilizadas para los niños como las de los adultos, que suelen ser más peligrosas. Los fármacos más frecuentes son los usados para tratar la fiebre (sobre todo el paracetamol), los catarros y la ansiedad o los problemas para dormir de los adultos.

Los medicamentos de venta sin receta, las pomadas o cremas y los productos de herboristería también pueden resultar tóxicos.

En muchas ocasiones, los niños toman poca cantidad y no se llega a la dosis tóxica, por lo que no se necesita ningún tratamiento. Menos veces, la ingesta de un fármaco ocasiona problemas importantes porque se han ingerido mayores cantidades o está implicado un medicamento muy tóxico.

¿Por qué ocurren estas intoxicaciones?

Estas intoxicaciones son más frecuentes en los niños con edades comprendidas entre 1 y 5 años. Los niños tienen mucha curiosidad y les gusta explorar. Además, no tienen sensación de peligro, lo que hace que con frecuencia cojan los medicamentos que están a su alcance y la mayoría de las veces, lo están.

Otras veces, sobre todo en el primer año de vida, estas intoxicaciones son causadas por errores en la dosis del medicamento que se da al niño

¿Cómo puedo evitar una intoxicación por un medicamento?

Con medidas sencillas aplicables en la casa en la que vive el niño y en las que visite de manera habitual, especialmente la de los abuelos. En estas últimas suele haber más medicamentos y más peligrosos (para la tensión, el corazón, dormir, etc.)

Las principales medidas son:

  • Mantener los fármacos fuera del alcance de los niños.
  • Guardar los medicamentos en su envase original.
  • Conservar el menor número de fármacos en casa.
  • Usar preferentemente fármacos con envases con tapón de seguridad, sobre todo si son jarabes.
  • Utilizar solo la medicación pautada por su pediatra.
  • Evitar tomar fármacos delante de los niños, ya que esto favorece las conductas de imitación.
  • Es preferible comprar las medicinas en pastillas para los adultos en presentaciones con blíster, difíciles de manipular para los niños pequeños , que en frascos donde las pueden sacar más fácilmente y en más cantidad
  • Educar a los niños sobre la peligrosidad de tomar fármacos, instruirles que solo deben hacerlo si se los da un adulto.
  • Comprobar las instrucciones y, sobre todo, la dosis antes de administrar un fármaco a un niño.
  • No administrar medicación en la oscuridad.
  • No administrar fármacos a los niños diciéndoles que son caramelos, esto puede incitar a que los tomen por su cuenta si están a su alcance.

Cosas que parecen de sentido común, ¿verdad? Pues aun así, las intoxicaciones son muy frecuentes en la edad infantil.

¿Qué hacer ante una sospecha de intoxicación por un fármaco?

  • Conservar la tranquilidad.
  • No provoque el vómito, ni le administre nada; tampoco leche.
  • En caso de duda, consultar por teléfono con el Instituto Nacional de Toxicología (91 562 04 20), con el Servicio de Emergencias (112) o con un centro sanitario.
  • En caso de contacto con la piel o mucosas (boca u ojos) lavar o enjuagar con agua abundante.

¿Cuándo debo acudir a un centro sanitario?

  • Siempre que el niño tenga algún síntoma nuevo, sea el que sea: vómitos, dolor en la boca o en la barriga, mal color, tendencia al sueño, dificultad para respirar, comportamiento raro, etc.
  • Siempre que se lo indique el personal del Instituto Nacional de Toxicología, del 112 o del centro sanitario con el que haya contactado.
  • Siempre que tenga una duda y no la haya podido resolver telefónicamente.

Intoxicaciones por productos de limpieza

Los productos de limpieza ocupan el segundo lugar en frecuencia, después de los medicamentos. Suelen producirse en niños menores de 3 o 4 años cuando están en su casa, especialmente en la cocina, donde por lo general se guardan estas sustancias, en sitios accesibles a nivel del suelo, como armarios, debajo del fregadero, o sacarlos de su envase original para guardarlos en una botella de agua o de un refresco. Los niños pequeños están continuamente explorando. Esto hace que jueguen con todo lo que está a su alcance, abriendo frascos o sobre todo aprovechando que el envase está abierto para ingerir su contenido.

¿Qué productos están implicados habitualmente?

Sobre todo las lejías, pastillas para el lavavajillas, limpiasuelos y detergentes para el lavado de la ropa. También puede haber intoxicaciones por pesticidas, insecticidas o productos para el mantenimiento de la casa o el jardín.

¿Qué lesiones producen?

  • Por lo general, muchos productos de limpieza caseros son poco tóxicos y, debido a su mal sabor, los niños se suelen tragar cantidades mínimas que no causan problemas importantes.
  • Algunas veces, sobre todo si son cáusticos, queman y pueden producir lesiones en la boca, la garganta o la piel.
  • Los síntomas más frecuentes serían aumento del babeo, vómitos o dolor de garganta con dificultad para tragar.
  • En los casos más graves pueden causar lesiones más importantes y provocar problemas para respirar o dolor en el pecho o la barriga.

¿Cómo se pueden evitar este tipo de intoxicaciones?

La mayoría de las intoxicaciones por productos del hogar podrían evitarse fácilmente llevando a cabo algunas medidas preventivas:

  • Guardar los productos de limpieza inmediatamente después de utilizarlos.
  • Guardar estos productos en lugares de difícil acceso para los niños, como en los armarios de mayor altura, bajo llave o con un cierre de seguridad para armarios.
  • No dejar los productos de limpieza a la vista de los niños, especialmente si tienen colores llamativos.
  • No guardarlos en envases diferentes del original y, sobre todo, en botellas de agua o refrescos. Esto puede confundir a los niños.
  • Tener el menor número de productos de limpieza necesarios y deshacerse de los sobrantes, especialmente si son más tóxicos y de uso poco frecuente, como los plaguicidas.
  • Comprar productos del hogar con tapón de seguridad.
  • Educar al niño sobre las normas de conducta, haciéndoles ver que esos productos no son para su uso.
  • Facilitar esta información a otras personas con las que el niño pase parte de su tiempo para que puedan aplicar estas medidas también en su domicilio, como por ejemplo en la casa de los abuelos o de un cuidador.

¿Qué debe hacer si un niño ha podido intoxicarse con un producto de limpieza?

  • Conservar la tranquilidad.
  • No provocar el vómito.
  • Inicialmente, no es recomendable beber agua o leche hasta que la situación sea valorada por un profesional, ya que su utilidad depende de los componentes del tóxico.
  • Quitar la ropa que esté manchada con el producto tóxico.
  • En caso de contacto con los ojos o con la piel, lavar con abundante agua.
  • Conservar el producto responsable de la supuesta intoxicación para poder identificarlo posteriormente.
  • En caso de duda, consultar por teléfono con el Instituto Nacional de Toxicología (91 562 04 20), el Servicio de Emergencias (112) o un centro sanitario, quienes le indicarán la actuación inicial a seguir.

¿Cuándo debo acudir a un centro sanitario?

  • Si tiene la sospecha de que el niño ha podido intoxicarse con algún producto del hogar y el niño tiene mal aspecto o presenta algún síntoma.
  • Si, tras ser valorada la situación por un profesional, este le ha indicado que vaya a un centro sanitario.
  • Siempre que tenga una duda y no la haya podido resolver telefónicamente.

Y recordad siempre que el mejor tratamiento es la prevención porque, una vez que ha sucedido, ya no lo podemos evitar.

Pues ya sabéis pamás del mundo: ¡PRECAUCIÓN! Yo reconozco que aún tengo como tarea pendiente reorganizar un poquito los armarios de la casa para quitar algunas de estas sustancias peligrosas de su alcance.

 

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2 Comentarios

  • avatar
    Responder La maternidad de Krika en Suiza 1 mayo, 2015 at 16:07

    Que bien vienen todos estos consejos porque es cierto que ante una situación de emergencia tendemos a bloquearnos y viene muy bien tener bien aprendidas estas cositas. Un beso guapa.

  • avatar
    Responder Bea 30 abril, 2015 at 10:30

    Yo tambien tengo que reorganizar, que tenemos todo muy a mano. Es que de pronto se hacen mas autonomos y no nos da el tiempo para cambiar el chip.
    Muchas gracias por el post, me hizo reflexionar :)

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