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CÓMO COLOCAR LA BURBUJA EN EL BUGABOO

19 diciembre, 2014

Mi hija nació el siete de diciembre y vivimos en Vitoria. Era de cajón que más pronto que tarde íbamos a necesitar poner la burbuja en el bugaboo. Sin embargo, no me preguntéis por qué, no fue tan evidente que teníamos que ensayar cómo se hacía antes de que llegara el momento.

Supongo que en la recta final del embarazo tienes demasiadas cosas en la cabeza mucho más importantes que cómo colocar un trozo de plástico sobre el cochecito de la niña. Cada vez que mi cerebro se disponía a pensar en eso aparecía otro pensamiento cualquiera como, por ejemplo, el parto-VOY A SER MADRE-contracciones-AMOR INFINITO-lactancia-QUÉ PATADICAS ME DA MI NIÑA-noches en vela o POR FAVOR QUE MI NIÑA NO TENGA CÓLICOS y lo de la burbuja se quedaba en la lista de espera hasta el día siguiente.

Pues bien, por fin llegó el día de la presentación de la peque en sociedad. Quedamos con los amigos en un bar del barrio porque ya bastante tienes con lo que tienes como para tener que ser la anfitriona perfecta. Y, chica, qué queréis que os diga, no sé cómo pasó pero nos empezamos a preparar para el evento y al final se nos echó el tiempo encima. Una sensación muy novedosa para nosotros que siempre habíamos sido de llegar los primeros a todas partes… a día de hoy, podríamos decir que esa sensación es de todo menos novedosa.

Total, que salimos de casa a todo correr, atándome el cinturón en el ascensor y acicalándome un poco el pelo como si eso me fuera a borrar las tremendas ojeras que llevaba tatuadas desde hacía una semana. Y, nada más salir del portal, zasca, nos chocamos de bruces con el Señor Diluvio Universal que, muy amablemente, había venido a buscarnos para acompañarnos hasta el lugar de reunión.

En mi cabeza empezaron a sonar unas cincuenta alarmas a la vez y, a juzgar por la mirada de pánico preocupación de mi marido, creo que en la suya también. Tras quince minutos y varios intentos fallidos, decidimos que solo había una cosa que podíamos hacer: ¡CORRER!

Por eso, para que no os pase lo mismo, hemos grabado este video donde explicamos cómo poner y cómo no poner la burbuja del bugaboo camaleón. ¡Esperamos que os guste!

Y vosotras, ¿lo vivisteis igual o llegasteis a ese momento con los deberes hechos?, ¿qué otras cosas básicas recomendaríais poner en práctica antes de la llegada del bebé?

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    Cynthia 3 enero, 2015 at 09:07

    Jajajjaja lo estaba poniendo al revés!! No se porqué pensaba que la parte negra se ponía junto con la capota… Igual por el tema de las varillas… Aquí en Valencia llover, lo que se dice llover, dos veces al año, pero la humedad es mortal, sobre todo por las tardes. Intento no salir con el peque por las tardes, pero claro en fiestas… Hay que hacer la ruta de los reyes y papa noel…
    Mi bebe aun tiene dos meses y va en capazo, y por lo que veo la burbuja es solo para la silla… Pero se lo “puse” al capazo…. Como pude… Y ahora se que fatal! Jajajja
    Muchas gracias por el video!!!!

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      Un chupete para mamá 3 enero, 2015 at 22:29

      Cynthia, noooo!!! También se puede usar para el capazo!!!! Se pone exactamente igual. Lo negro en los pies y los circulitos enganchados en los “ganchos” esos. Debería haberlo dejado claro en el video… Menos mal que lo has dicho para poder aclararlo!!!
      De todas formas, qué suerte tener que usarla poquito!

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    Sonia (la mamá de Álvaro) 20 diciembre, 2014 at 12:26

    Yo solo he usado una vez la burbuja y fue en una silleta chicco. Por aquí no llueve mucho y si llueve no salgo ;)
    Lo q si la usan muchas mamás es para protegerlos del frío y del viento. Yo soy de la opinión de que un niño se tiene que ir acostumbrando a todo, así que hemos prescindido de ella.
    El video esta muy muy clarito ;)

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      Un chupete para mamá 20 diciembre, 2014 at 16:59

      Jo, ¡qué suerte! Yo si no saliera los días de lluvia me pasaría semanas enteras sin respirar aire “fresco”. ¡Qué envidia me dáis! ¿De dónde sois?

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    La madre que lo parió 19 diciembre, 2014 at 09:05

    Jajajaja, yo la última vez me di cuenta que la ponía siempre alrevés pero es que creo que la mía ni tiene ganchos ni parte negra. Aquí llueve poco pero la usa la gente por el viento, yo prefiero apañarme estirando la capota, así no monto el pollo en la calle.

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      Un chupete para mamá 19 diciembre, 2014 at 12:41

      Es que, una vez que sabes hacerlo, es una chorrada pero hasta que no descubres cómo es… ¡Se suda tinta! Y por aquí en invierno (bueno, y en otoño y primavera) hay que sacarla un día sí, otro día también ¿Dónde vives tú?