Salud

CÓMO PREVENIR Y ALIVIAR LA CIÁTICA EN EL EMBARAZO

14 enero, 2015

dolor de espalda embarazadaPor desgracia, este también es un tema que viví en primera persona. A finales del sexto mes ya sentía muchos dolores fuertes en la zona lumbar, aunque más o menos los iba superando. Sin embargo, a mediados del séptimo mes el dolor se convirtió en insoportable. Fui víctima de una ciática que prácticamente no me dejaba ni andar. Y, aunque no me consuela mucho, parece ser que no soy la única embarazada que ha pasado por esto. Las estadísticas dicen que este tipo de dolores (lumbares, pélvicos y del nervio ciático) afectan a más del 71% de las embarazadas.

Una vez más, contamos con la fisioterapeuta y osteópata Ania Ibisate de Igaro, Centro de fisioterapia y osteopatía para hablarnos de qué es y cómo se puede prevenir y aliviar la ciática en el embarazo. Ya os lo he comentado alguna vez pero… ¡sus manos son mágicas! No hay dolor que se le resista.

¡Os dejo con ella!

Por definición, la ciática es el dolor en la región del nervio ciático que puede derivar de la inflamación de éste o de la compresión por una hernia, pinzamiento o incluso contractura muscular a lo largo de su recorrido desde el glúteo hasta el pie. La presión del nervio puede provocar desde un leve hormigueo en las piernas hasta un intenso dolor (o pinchazos) en la zona lumbar o en la parte posterior del muslo.

Las causas de esta patología pueden ser:

  • Aumento de la curvatura lumbar, producida por el crecimiento del útero y del bebé;
  • Laxitud ligamentosa: Las mujeres embarazadas producen varias hormonas para que el cuerpo se adapte al crecimiento del útero. Una de éstas es la relaxina que ayuda a relajar los ligamentos de las articulaciones de la pelvis y los ligamentos que atan el útero al sacro, además de ablandar los tejidos para facilitar el parto. Como esta hormona hace efecto en todo el cuerpo, provoca que las embarazadas sean más vulnerables a las lesiones de ligamentos. Al estar los ligamentos más distendidos, los músculos asumen su función de sostén y terminan sobrecargándose.
  • Compresión de las raíces nerviosas: la embarazada soporta mayor presión en la zona baja de la espalda por el sobrepeso y por la forma y distribución, acentuando un posible pinzamiento en el disco intervertebral. Las vértebras se acercan entre ellas y el nervio que les atraviesa puede pinzarse.
  • Ganancia peso: Al aumento de peso le sumamos la falta de actividad física de muchas embarazadas, que hace que perdamos tono muscular y no podamos sujetarnos de la misma manera.
  • Traslación de la gravedad hacia adelante: El dolor puede también ser el resultado de la debilidad muscular debido a la postura que cambia constantemente y debido a la expansión del abdomen que comprime las articulaciones de la columna vertebral.
  • Síndrome del piramidal: Es la contractura o afectación de este músculo que puede comprimir el nervio ciático. Puede estar asociada también a la patología de un músculo más profundo, el obturador, que puede verse afectado en el embarazo, parto y postparto.
  • Las mujeres embarazadas también son propensas a la compresión del nervio ciático dentro de la pelvis. Esta presión puede ser causada por el desplazamiento de otros órganos o por el útero o el feto.

¿Cómo tratarla?

La mayoría de medicamentos contra el dolor no se deben usar durante el embarazo por lo que la fisioterapia y/o la osteopatía se convierten en el mejor aliado para la embarazada. Tanto la movilización suave del útero para facilitar su movilidad dentro de la pelvis como otro tipo de movilizaciones de la zona pélvica,pueden reducir la irritación ciática.

Además, hay otros consejos importantes a tener en cuenta.

En primer lugar, la dieta juega un papel fundamental:

  • El consumo de las vitaminas B1, B6 y B12 es beneficioso ya que las patologías en los nervios tienen a menudo origen en el déficit de Vitaminas B. Estas vitaminas se encuentran en algunos alimentos como cereales integrales, legumbres, verdura de hoja verde, hígado, huevos, pescado, nueces o plátanos.
  • Tomar vitamina C, es esencial para formar el colágeno, cuyo déficit está relacionado con el deterioro de los discos lumbares que provocan la compresión del nervio ciático.
  • Tanto para prevenir, como para aliviar, es muy recomendable ingerir diariamente ácidos grasos omega 3, porque actúan como protectores de los nervios dañados, y son eficaces antiinflamatorios. Encontramos Omega 3 en el lino, aceite de pescado, nueces semillas de chía y pescado azul. Además, en el caso de la embarazada, el Omega 3 es importante para contribuir en el desarrollo cerebral del bebé.
  • El magnesio es un mineral que cumple un rol fundamental durante el embarazo ya que interviene en la generación y reparación de tejidos. Además, relaja los músculos. Puede ser de gran ayuda tomarlo como suplemento cuando se tiene una ciática o un dolor muscular, aunque podemos encontrarlo en frutos secos (sobre todo la almendra), cacao, cereales integrales, patata, zanahoria, remolacha, verduras de hoja verde (espinaca, brócoli,…), legumbres y mariscos.
  • Alimentos no recomendados por ser proinflamatorios: todas las harinas y azucares refinados, que desgastan terriblemente el sistema nervioso, la leche de vaca y derivados, fritos, embutidos, ni comida procesada.

Conjuntamente con la dieta, conviene seguir las siguientes recomendaciones:

  • Evitar el sedentarismo y el reposo continuado, si no es por prescripción médica.
  • Vigilar el incremento de peso durante la gestación.
  • No mantenerse en la misma postura durante mucho tiempo.
  • Si se permanece sentada, levantarse de vez en cuando y dar pequeños paseos.
  • Dormir lo suficiente y cuidar la postura en la cama.
  • Si estás tumbada, es aconsejable reposar sobre el costado izquierdo y colocar una almohada entre los muslos para mantener la espalda erguida.
  • No utilizar tacones muy altos, aunque tampoco siempre zapatos demasiado planos.
  • No levantar mucho peso con frecuencia. En caso de tener que hacerlo, intentar alzarlo manteniendo la espalda recta.

Y, para finalizar, a continuación os dejamos un vídeo con algunos ejercicios que podéis practicar para mantener el dolor a raya.

Hasta aquí los consejos para aliviar y prevenir la ciática durante el embarazo. Recordad que si tenéis cualquier tipo de duda, Ania está disponible para contestaros lo antes posible.

¿Qué tal llevásteis o lleváis vosotras los dolores de espalda durante el embarazo? ¿Pusisteis en práctica alguno de estos consejos?

 

 

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6 Comentarios

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    Responder La maternidad de Krika en Suiza 14 enero, 2015 at 14:14

    Yo afortunadamente no tuve ciatica en ninguno de los dos embarazos pero me parece muy práctico el post para la que la tenga. Un besito guapa

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      Responder Un chupete para mamá 14 enero, 2015 at 22:53

      No sabes lo afortunada que eres! Yo lo pasé francamente mal :-(
      Muchas gracias por seguirme!
      Un besico!

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    Responder lydia padresenpañales 14 enero, 2015 at 13:36

    Yo estoy con ciática. No mucha, intermitente, pero cuando da “el pinchazo”…uff!! sobre todo noto lo de noestar mucho rato en la misma postura. El médico de cabecera, al que le pregunté que hacer para evitar o mejorarla, me dijo que a esperar a que terminase el embarazo. Espero que sea cierto que desaparece 100%

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      Responder Un chupete para mamá 14 enero, 2015 at 23:04

      Hola Lydia! Yo no haría mucho caso a ese médico. Te recomiendo que pongas en práctica los consejos del post y que vayas a visitar a un buen fisio y ya verás cómo mejora la cosa. A mí me dio al séptimo mes y Ania me la curó en dos sesiones. Luego me volvió a dar el día que salía de cuentas y lo dejé estar porque pensaba que se pasaría solo al dar a luz pero no fue así. Hasta que no volví a visitar a la fisio no se me pasó.
      Un besito y cuídate!

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    Responder Madreyautonóma 14 enero, 2015 at 13:22

    Buf, yo ciática no tuve pero estuve varios días del último mes de embarazo con una contractura del tamaño de un camión. No estaba bien ni de pie, ni acostada ni sentada. Al final lo que me alivió fue darme calor con el secapelos y un par de masajes de una fisio (vi las estrellas durante el masaje pero madre mía qué alivio)

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      Responder Un chupete para mamá 14 enero, 2015 at 22:53

      La verdad es que cuando te da fuerte es horrible. Yo tampoco estaba bien en ninguna postura así que ya he tomado nota y en el próximo embarazo procuraré poner en práctica todos los consejos del post ;-)

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