Confesionario

¿CÓMO SE VIVE EL SEGUNDO EMBARAZO?

27 mayo, 2015

segundo_embarazoYa os he dicho en alguna ocasión que para mí el embarazo no es una etapa maravillosa llena de felicidad, nubes de colores y lluvia de confeti. Son nueve meses en los que, aunque es verdad que existen muchos momentos preciosos y muy emocionantes, no es menos cierto que hay otros días en los que los dolores de espalda, los ardores, las náuseas, el insomnio, los tobillos inflados como globos, la incertidumbre o la preocupación por saber si todo irá bien hacen que deseemos con todas nuestras fuerzas que esta “maravillosa etapa” llegue a su fin.

Dicho esto, también conviene aclarar que no tiene absolutamente nada que ver cómo se vive el primer embarazo a cómo se vive el segundo. Ayer al acostarme sentí una patadita de mi hija pequeña en la tripota y aluciné al darme cuenta de que era la primera vez en todo el día que me paraba a pensar en ella. Esto en el primer embarazo hubiera sido absolutamente impensable.

Por aquellos entonces creo que dedicaba unas dieciséis horas diarias a tocarme la tripa mientras pensaba en el embarazo, el parto, la teta, las cunas, los chupetes o las cremas anti estrías. Literalmente toda mi vida giraba en torno a mi ombligo.

Ahora, sin embargo, toda mi vida gira en torno a una mini yo que se pasa todo el día revolviendo la casa de arriba abajo, gritando “aita, aita, aitaaaaaaa” e intentando treparme por las piernas cada vez que me siento a escribiros unas palabras. Absorbe absolutamente TODOS los minutos de mi día y no me deja ni un segundo libre para pararme a pensar en cómo estará su hermanita.

Reconozco que cuando oía a algunas embarazadas reincidentes decir que el segundo embarazo se te pasa sin darte cuenta, tenía mis dudas. Enseguida mi mente las etiquetaba y las metía en el grupo de las súper madres perfectas que viven en un mundo ideal muy pero que muy lejano al mío. Sin embargo, ahora que lo estoy viviendo en primera persona, tengo que admitir que tenían algo de razón.

Por una parte, haber vivido ya un embarazo y un parto hace que los niveles de inquietud e incertidumbre disminuyan considerablemente. Por supuesto que existen excepciones pero, si todo marcha con normalidad, la experiencia te ayuda a no darle demasiadas vueltas a las cosas y a relativizar las preocupaciones que antes no te dejaban dormir.

Pero, sobre todo, el hecho de que ya eres madre y tienes un pequeñajo o pequeñaja rondando a tu alrededor todo el día sin dejarte ni un momento de tranquilidad hace que realmente se te pasen las semanas a toda velocidad.

Esta es mi visión hasta el momento, a punto de cumplir la semana 21 pero puede que dentro de unos días mi opinión sea completamente diferente. Y digo esto porque también he hablado con embarazadas que dicen que, precisamente, al ser el segundo y no vivirlo con la misma emoción que el primero, se les está haciendo mucho más largo y pesado. ¿Cuál es vuestra experiencia? ¿Cómo lo estáis viviendo vosotras?

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    Miriam 29 mayo, 2015 at 14:35

    Totalmente de acuerdo!!!! Con el primer embarazo todo era para la barriga!!!! Si lo llevabas bien,fabuloso, si no, tenias tiempo de descansar y cuidarte……. Con el segundo eso no funciona así….. Hay un pequeñajo corriendo alrededor tuyo a todas horas que absorbe todo tu tiempo y energías, todo es para el!!!! Y la mente esta puesta en otras cosas y en el primero solo atendía a la barriga y a sus futuras necesidades….. Con el segundo todo es mas “relajado”, por decirlo de alguna manera…… Aunque no quita que de vez en cuando tengas los mismos miedos que con el primero, pero se mira desde la experiencia. Y ahora que aun no estamos panzonas llevamos bien el ajetreo, pero cuando la barriga empieza a reclamar su sitio…… Creo que ahí empezara lo duro y pesado del segundo embarazo.

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      Un chupete para mamá 31 mayo, 2015 at 14:48

      ¿Que no estamos panzonas? Jajajaja. ¡Qué graciosa la tía! Creo que si me vieras un día de estos no dirías lo mismo ;-)