Confesionario, Salud

DÍA MUNDIAL DEL CÁNCER O CÓMO MI HIJA SE QUEDÓ SIN ABUELO

4 febrero, 2015

Día del cáncerHoy no escribo como madre. Lo hago como hija de un padre que ya no está. Es el Día Mundial del Cáncer. Como si el muy cabrón asqueroso se mereciera que alguien le dedique un día de su vida. Ni un minuto se merece en la mente de nadie algo tan malo, algo capaz de causar tanto dolor.

Mi hija, su nieta, a la que no llegó a conocer, diría que hace mucha pupa. Lo bueno es que a ella las pupas se le curan con un besito en la zona afectada y una buena torta al suelo/pared/puerta o lo que quiera que haya sido el culpable del dolor. Sin embargo, la pupa de su abuelo no se curó con un beso. Ni con un millón de besos que le di en los últimos meses. Y tampoco había nada ni nadie a quien echar la culpa y poder pegar fuerte para canalizar el dolor y la impotencia de ver cómo una de las dos personas más importantes de mi vida se iba para siempre. Bueno sí. En realidad sí que hubo un culpable pero, aunque lo intenté, pegar a un cigarrillo o romperlo en mil añicos no me hacía sentir mejor.

Sin duda, los años que convivimos con esa horrible enfermedad fueron los peores de mi vida. Aunque he de decir que, no sé cómo, pero conseguí superarlo relativamente rápido. No digo olvidarlo. Hace ya seis años y no ha habido ni un solo día que no haya pensado en él, pero conseguí seguir con mi vida sin que esta resultara demasiado afectada. A eso me refiero con superarlo.

Sin embargo, desde hace catorce meses, cada vez que pienso que no ha podido conocer a su nieta ni su nieta ha podido conocer a su abuelo, reviento de rabia. No lo puedo evitar. Me dio mucha pena que no estuviera presente, por ejemplo, el día de mi boda, pero no fue lo mismo. Aquello era pena. Ahora siento rabia. Rabia porque veo la sonrisa infinita en la cara de los otros tres abuelos cada vez que ven aparecer a la peque en el horizonte y no puedo soportar la idea de que él se esté perdiendo todos esos momentos de felicidad.

Y es que me he dado cuenta, una vez más, de que, desde que soy mamá, ha cambiado totalmente mi visión de la vida. Antes lo que me dolía era no poder yo disfrutar de mi padre y, ahora, lo que me duele es que mi hija no vaya a poder ir a los columpios con su abuelo y que su abuelo no vaya a poder ir a los columpios con su nieta. Mis sentimientos, los míos propios, ya no importan nada, se han vuelto completamente irrelevantes. Ahora los únicos que me importan son los de ellos dos. Mi padre y mi hija. Un abuelo sin nieta y una nieta sin abuelo.

Recuerdo a mi padre llorando en la cama del hospital. Lloraba de dolor y, sobre todo, lloraba de impotencia por saber que lo podría haber evitado y no lo hizo. No podía perdonarse ver cómo las personas a las que más quería estábamos pasando por un sufrimiento inmenso que él podría haber evitado.

Por eso, cada vez que veo a alguien fumar, especialmente si ese alguien tiene hijos pequeños o nietos, simplemente no lo puedo entender. ¿Alguien me lo podría explicar? ¿Por qué no os dais cuenta de que podríais no verles crecer? ¿En serio el placer de fumar es tan fuerte como para que os dé igual perderos el resto de sus vidas?



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19 Comentarios

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    Responder Diario de una Mami 11 marzo, 2015 at 23:54

    Se me han puesto los pelos de punta… :( A mi padre le detectaron un carcinoma en fase IV en la garganta hace 4 años. Le pusieron las cosas muy crudas, tanto que a día de hoy no sabemos cómo ha logrado superarlo. Maldito cáncer. Ojalá algún día podamos eliminarlo de nuestras vidas.

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    Responder Carmen 5 febrero, 2015 at 13:22

    En agosto hará 29 años que mi padre nos dejó. Mi hermano y yo sólo teniamos 20 y 22 años. En ese momento no eramos conscientes de lo que iba a significar en nuestra vida la ausencia de nuestro padre. No fue el cáncer el que se lo llevó. Fue algo más simple: una apendicitis. Cuando he leído que hace 6 años que perdiste al tuyo y le echas de menos cada día , te quiero decir que después de tantos yo le echo de menos todos los días de mi vida. Sobre todo desde que nacieron mi hija y mis sobrinos. ¡Cuánto hubiera disfrutado de ellos y con ellos! Y cuanto les hemos hablado de él para que lo tengan presente aunque no esté. Yo no conocí a mis abuelos, ya sabes la puñetera guerra., y me ha dolido que mi hija no conozca al suyo. Pero tenemos a mi madre, vital, adorable y optimista a sus 82 años. Una magnífica abuela de la que siguen disfrutando sus nietos cada día. Pero el cáncer sí me ha tocado, muy de cerca. He perdido a tres grandes amigas, pero acabo de recupera a una que ha estado a punto de caer. Está curada. Mi marido ha superdo 3 diferentes. Uno de ellos, producido por el tabaco. Por esto entiendo tu enfado. En mi casa emprendimos una cruzada anti tabaco hace 5 años, cuando el cáncer se manifestó en la garganta de mi marido. No permitimos que nadie fume en nuestra presencia. Creo que los fumadores no son realmente conscientes de el peligro que se cierne sobre ellos. Sobre nuestros padres, creo que la gente no muere del todo si los llevamos en nuestro corazón y seguimos hablando de ellos.

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      Responder Un chupete para mamá 7 febrero, 2015 at 15:36

      Qué bonitas palabras, Carmen! Me alegro de que tu marido haya superado la enfermedad en tres ocasiones…Vaya campeón! Y me alegro mucho también de vuestra campaña anti tabaco. Todo esfuerzo es poco para concienciar a la gente.
      Un abrazo muy fuerte y muchas gracias por compartir tu experiencia con nosotras!

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    Responder Baberos Y Claquetas 5 febrero, 2015 at 01:40

    Tiene que ser muy duro, entiendo esa rabia y esa impotencia. Un abrazo.

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      Responder Un chupete para mamá 5 febrero, 2015 at 08:48

      Muchas gracias, guapa!

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    Responder Ana 4 febrero, 2015 at 22:34

    Ay amor!!! Llorando me tienes!!! Yo tb me acuerdo de él, pero el q se acuerda muchisimo es mi padre…. Ademas le hace a Alan eso q hacia tu padre de la lengua… Se pega en la caneza y saca la lengua, luego una oreja, la otra y finalmemte tiron de la nuez y se traga la lengua…. Y siempre q lo hace nombra a tu padre. Como ves sigue muy presente.

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      Responder Un chupete para mamá 4 febrero, 2015 at 23:39

      Jo, pues fíjate que de eso no me acordaba yo! Me he acordado ahora que lo has dicho tú! Muy, muy presente. Eso me reconforta mucho. Quiere decir que la gente le quería.
      Besos gordos!

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    Responder Yolanda T.N. Una mamá sin mala leche 4 febrero, 2015 at 18:25

    Siento mucho la pérdida y sobre todo que no puedan disfrutar el uno del otro. Mi hijo solo tiene a sus abuelos maternos, mis padres, que espero duren muchos años para verlo crecer, pero desgraciadamente mi marido perdió a sus padres y siento mucho que mi hijo no los conociera. Entiendo tu dolor y tu rabia y te mando un súper abrazo. Muaccckksss.

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      Responder Un chupete para mamá 4 febrero, 2015 at 23:42

      Da mucha, mucha pena. Yo es lo que peor he llevado (estoy llevando) desde que se fue, hace casi seis años. Pero, qué le vamos a hacer! La vida es así de cruda a veces y otras veces es maravillosa… Trataremos de quedarnos con lo bueno.
      Besicos gordos y gracias por el comentario!

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    Responder Silvia 4 febrero, 2015 at 17:38

    No hay dia que vea a la nena que no me acuerde de el y lo imagine en las reuniones familiares hay sentado y riendose pero sabes que? Se que esta ahi de una forma o otra y de lo que estoy segura es de que la peque tiene el mejor angel de la guarda que se puede tener, eso ni lo dudes.
    Un besazo

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      Responder Un chupete para mamá 4 febrero, 2015 at 22:30

      Ojalá tengas razón!
      Muuuuuaks. Besicos para tu barrigota!

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    Responder Socorro que soy mamá 4 febrero, 2015 at 12:34

    Esto es algo muy duro, como tu dices ver crecer a la pequeña sin su abuelo, te digo yo justamente que mis dos abuelos murieron de cáncer de colon, si hija si los dos del mismo tipo de cáncer, y por desgracia el abuelo de mi hija esta ahora con un cáncer de piel en la zona de la cabeza y la cara, estamos empezando con todo, las quimios, las futuras operaciones y siempre rezando para que no se le meta dentro de la cabeza, lo malo es que estos tipos de cáncer no se pueden evitar es algo que esta y punto, por eso al leerte te entiendo mucho, no me gustaría que mi hija no pudiese seguir jugando con su abuelo, cuidando a las gallinitas o recogiendo limones, y es que la vida a veces es cruel y muy injusta…… yo siempre he tenido presente a mis abuelos y tu puedes contarle cosas a la pequeña sobre el. Un beso y mucho animo,

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      Responder Un chupete para mamá 4 febrero, 2015 at 23:55

      Muchísimas gracias por tu comentario! Efectivamente es algo muy duro. Lo peor es que hasta que uno no lo vive en primera persona no se da cuenta de la suerte que tiene cuando puede disfrutar de todos los abuelos. Esa era justamente mi intención con el post: que la gente reflexione y se de cuenta de lo importante que es cuidar la salud y la gran suerte que es tener cerca a todos los seres queridos.
      Un besico gordo!

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    Responder Lorena 4 febrero, 2015 at 11:57

    Ay, pequeña!!!! lo que me he emocionado.
    Soy lo peor para decir algo en estas situaciones…….
    El tabaco es lo peor, pero esta enfermedad no distingue, y si te toca, por muy sano que seas, te ha tocado. Es horrible.

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      Responder Un chupete para mamá 4 febrero, 2015 at 22:27

      Eso es cierto. Puede aparecer cuando menos te lo esperas y sin una causa concreta pero siempre que se pueda evitar…
      Un besico!

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    Responder Marta 4 febrero, 2015 at 10:18

    Bonito texto Esther… aunque tu hijita no pueda ver a su abuelo, puede ver a todos aquellos a los que éste creó, y que como tal tienen toda su esencia, su bondad, y su amor.

    Coincido totalmente con el último párrafo, nunca llegaré a comprender cómo es que el placer de fumar un cigarrillo puede superar al amor hacia ti mismo y hacia los demás… supongo que el problema es que nadie se acaba de creer lo que puede llegar a pasar, todos se consideran “inmunes”, hasta que pasa algo que les demuestra que ello no es así y quizá ya es demasiado tarde.

    Un beso muy grande

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      Responder Un chupete para mamá 4 febrero, 2015 at 22:24

      Gracias por tu comentario, Marta! Pues sí. A mí es una de las cosas que más me cuesta entender… Supongo que la adicción debe ser demasiado fuerte. Tengo la suerte de no haberlo probado nunca y, por lo tanto, no me puedo imaginar lo duro que puede resultar dejarlo pero creo que haría el esfuerzo…

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    Responder Verónica 4 febrero, 2015 at 09:03

    Sin palabras
    Allí donde este estará disfrutando de veros y sobre todo orgulloso de ver en que se a convertido aquellos hijos que crió.
    Que aunque el no este lo hizo bien para que fueran gente buena
    Un beso y a sido muy bonitas las palabras que has escrito
    ( deben de ser mis hormonas pero estoy llorando a moco tendido, a veces hace falta leer cosas así para valorar lo que tenemos)

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      Responder Un chupete para mamá 4 febrero, 2015 at 22:26

      Gracias Vero! No era mi intención hacer llorar aunque sé que en muchos casos habré arrancado alguna lagrimilla. El objetivo principal era hacer reflexionar a los fumadores. Con que haya dos o tres que se lo estén pensando “por mi culpa” ya sería feliz ;-)

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