Salud

CÓMO EVITAR LA EPISIOTOMÍA: EL MASAJE PERINEAL

27 marzo, 2015

manos masaje

Si me leéis habitualmente, sabréis que tengo fe ciega en las chicas de Igaro, centro de fisioterapia y osteopatía. Seguramente, tendrá algo que ver que, después de seguir al pie de la letra los consejos que nos dieron en su curso “Panza que avanza”, tuve un parto y un post parto buenísimos. El parto fue largo, las cosas como son, pero no lo recuerdo para nada como doloroso (aunque, todo hay que decirlo, eso fue más gracias a la epidural que otra cosa).

El caso es que, seguramente gracias a practicar masaje y el epi-no, del que os hablaré en otro post más adelante, me libré de la episiotomía y tuve solamente un mini mini desgarro. Una hora después de salir del paritorio ya estaba sentada a lo indio encima de la cama sin ningún tipo de dolor.

Sin embargo, tampoco quiero que penséis que esto del masaje es coser y cantar. Os tengo que decir que, por lo menos para mí, fue algo muy poco agradable y que tuve que ponerle mucha pero que mucha fuerza de voluntad para ponerlo en práctica todos los días.

Os dejo con nuestra especialista Ania Ibisate para que os explique en detalle todo lo que hay que saber acerca de esta técnica.

¿Qué es el masaje perineal?

Quizás la palabra masaje no es la más apropiada para definir esta técnica, ya que masaje siempre tiene connotaciones de placer y relax. Y el masaje perineal es un trabajo sobre la musculatura del suelo pélvico que no debe ser doloroso pero que, sinceramente, rara vez es placentero (aunque ojalá lo sea para ti).

Objetivos:

  1. Elastificar la zona del periné. Es decir, ganar elasticidad, capacidad de estiramiento. No debilita el músculo. Durante años ginecólog@s y otros profesionales sanitarios creían que este masaje podría debilitar los músculos y ocasionar a posteriori una incontinencia urinaria. Pero el masaje no debilita. ¿Acaso alguien piensa que después de una masaje cervical se te puede caer la cabeza porque los músculos debilitados ya no la sujeten?
  2. Nutrir la zona. Sabemos que cuando hacemos un masaje producimos un retorno venoso y por tanto dejamos lugar a que nueva sangre pueda llegar con oxígeno y nutrientes. Esto hace que mantengamos todos los tejidos del suelo pélvico bien “alimentados”.
  3. Mejorar la sensación o conciencia corporal sobre la zona que estamos masajeando, para que se acostumbre a la sensación de estiramiento al que se va a someter durante el periodo expulsivo del parto.
  4. Y el cuarto objetivo, pero el que más publicidad hace, es el hecho de prevenir una episiotomía o reducir el temido desgarro.

¿Es efectivo?

Sí, eso nos dice la evidencia científica. El masaje perineal ha sido sometido a estudio y según una revisión de la Cochrane en 2013 (revisión de artículos científicos de calidad) reduce la probabilidad de padecer trauma perineal (principalmente episiotomías) y la sensación de dolor perineal durante el embarazo, parto y postparto, y es generalmente bien tolerado por las mujeres. Como tal, las mujeres deben ser conscientes del beneficio probable del masaje perineal y recibir información sobre cómo realizar dicho masaje.

¿Cuándo se debe practicar?

Se aconseja empezar a practicarlo en la semana treinta y puede seguir haciéndose hasta el final del embarazo.

La técnica

Como fisioterapeuta especialista os tengo que recomendar poneros en manos de un-a especialista en suelo pélvico para que os instruya en dicha técnica, ya que el masaje debe adaptarse a cada paciente en función de cómo sea su tejido, de la inflamación o no que esté padeciendo y en función de las sensaciones que la paciente tenga. El hecho de que un-a profesional te lo enseñe no solo va a mejorar la ejecución del masaje si no su adherencia (es decir, vas a saber que lo estás haciendo debidamente, sin lugar a duda, y eso va a hacer que lo realices a diario como es aconsejable).

De hecho, mi consejo es que te lo realice tu pareja o quien pueda acompañarete en este proceso, aunque también puedes realizarlo tú misma.

La técnica que yo os propongo consta de tres ejercicios diferentes. Para realizarlos, colócate acostada pero un poco incorporada o sentada en el váter con la tapa abierta.

  1. Introduce completamente el pulgar en tu vagina. El pulgar izquierdo para trabajar tu lado derecho, y viceversa. Ejerce una presión desde las 9 (según la imagen del reloj) hacia abajo hasta las 6 notando sensación de calor y presión. Manteniendo la presión hacia abajo, mantente un par de segundos con el pulgar a las 6. Repite este ejercicio unas 10 veces preogresando en la intensidad de la presión cada vez.
  2. Realiza una presión lateral mantenida durante 4-5 segundos en el reloj a la 7h, y relaja dicha presión también durante 5 segundos. Repítelo 10 veces.
  3. Por último realiza un movimiento en la línea media, a las 6, en dirección hacia atrás (hacia el ano) durante otro 5 segundos y repite esta acción 10 veces.

Una vez que lo has realizado con tu mano izquierda debes hacer lo mismo con tu mano derecha en tu otro lado de la vagina y de tu suelo pélvico.

masaje perineal

Material

Os recomiendo utilizar por higiene guantes de vinilo desechables y gel lubricante de base acuosa. Sé que frecuentemente se recomienda el uso de aceites vegetales o vaselinas, pero estimo que es muy importante mantener el pH vaginal ácido hasta el momento del parto, cosa que los aceites pueden modificar. Asi que, si queréis aplicar algún tipo de aceite, bien sea rosa mosqueta, almendras,… no os aconsejo introducirlos dentro, si no más bien aplicar por fuera una vez hayáis finalizado con la ejecución de la técnica.

Asi que ahora que ya conocéis la técnica, ¡a practicar! Y recuerda, siempre mejor ponerse en manos de un-a profesional para que os lo enseñe a ambos en vivo y en directo. Me lo agradeceréis.

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3 Comentarios

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    Responder EPI-NO, ¿QUÉ ES, PARA QUÉ SIRVE Y CÓMO SE UTILIZA? - Un chupete para mamáUn chupete para mamá 20 mayo, 2015 at 08:10

    […] en su totalidad, esa sensación de tener todo bajo control se debía tanto a haber practicado el masaje perineal regularmente durante las últimas semanas como, sobre todo, a todas las veces que había […]

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    Responder Miriam 27 marzo, 2015 at 19:17

    Yo no pude asistir a “panza que avanza”, pero si fui a que me enseñaran los masajes y a utilizar el epi-no. No es que sean los masajes mas agradables que me han dado,pero yo solo pensaba en “no puntos,no puntos….” Y ya se me hacía más agradable…..jejeje….. Porque he de decir que yo tenía más miedo a los puntos y al post parto que al parto en si…… Así que gracias a todo el trabajo de los masajes yo me libre de la episiotomia y tampoco me desgarre….. Así que yo encantada!!!! Objetivo cumplido!!!! Yo se lo recomiendo a toda embarazada. Creo que el “esfuerzo” merece la pena.

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      Responder Un chupete para mamá 27 marzo, 2015 at 19:36

      Totalmente de acuerdo. Para mí también mereció la pena todo el esfuerzo. Y eso que fue muuuuuucho esfuerzo…

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