Confesionario

LA SANTA JOBA

3 junio, 2015

margaritas-2No soy yo muy creyente ni sé mucho de biblias y padresnuestros pero me suena que había un tal Job al que hicieron Santo por tener una paciencia infinita.

Pues confieso que, desde hace unas semanas, voy derechita siguiendo su camino. Cada vez que llama al telefonillo la cartera pienso en la posibilidad de que lleve una carta para mí del Papa Francisco citándome para ver cómo organizamos el sarao.

Y es que es por todos sabido que la maternidad te descubre facetas de ti misma que antes desconocías, pero no sabía yo hasta qué punto llegaba la cosa. Ignorante que es una, iba por la vida dándomelas de que la paciencia era una de mis mayores virtudes. En alguna ocasión hasta lo he dicho orgullosa en la típica entrevista de trabajo donde te piden que les digas cuáles son las cualidades que mejor te definen. Ahora sé que, si la entrevistadora era madre, seguramente tiró mi currículum a la basura nada más salir por la puerta.

Porque yo me consideraba una persona con muchísima paciencia pero, no me preguntéis cómo, esta última semana ha habido dos días que para las diez de la mañana ya se me había agotado toda la del día.

Los mayores problemas siguen viniendo a la hora de la comida y la merienda. Pero, ahora que ya tenía asumido que había que dedicar entre una hora y hora y media a cada comida, se han ido añadiendo más dificultades.

Cambiar el pañal, por ejemplo, se ha convertido en una odisea que puede llevar tranquilamente algo más de un cuarto de hora y, por supuesto, muchísimos lloros. O consigo dar con algo que le entretenga mientras le cambio (que cada vez es más difícil) o no hay tu tía.

No digamos nada vestirle. Podemos tardar alrededor de media hora. El proceso es el siguiente: ella intenta ponerse los calcetines y la camiseta sin ayuda, cuando ve que no puede me pide que se los ponga yo, se los pongo, pero entonces le parece que ha sido súper fácil y que ella también tiene que poder, se los quita y se los intenta volver a poner ella solita. Y vuelta a empezar. ¡Ha habido días que antes de salir de casa le he llegado a poner las zapatillas y los calcetines cuatro veces!

Mención aparte merecen los paseos. En este post ya os comentaba que dar la vuelta a la manzana se había convertido prácticamente en misión imposible. Pues cada día la cosa va a peor porque cada día es más difícil convencerle para ir montada en la silleta y, además, se van sumando elementos de distracción. Ahora estamos a tope con las margaritas de los jardines. No hay forma de hacerle entender que con arrancar tres al día es más que suficiente. Si fuera por ella, no quedarían margaritas vivas en la ciudad.

Y como ya se va haciendo mayor, últimamente hemos empezado a ver dibujos en la tele. Y pa qué quieres más. Ahora cada vez que intentamos ver otra cosa que no sean dibujos, coge el mando, nos lo pone en la mano y dice: “¡Ah!” señalando a la tele, que, por si no lo entendéis, quiere decir que cambiemos de canal y pongamos o Clan o Disney Chanel. Así que ayer a las once de la noche estaba yo viendo Heidi intentando hacerle entender a la niña que era hora de dormir.

Que digo yo, y esto es una reflexión aparte, que los programadores de los canales infantiles podían cortar la emisión a las nueve de la noche para tener la excusa de que los dibujos se han ido a dormir porque, claro, la niña ve a Heidi saltando por la pradera cuando yo le estoy diciendo que es hora de dormir y se hace un lío.

Y, ya para terminar, está el tema de los tirones de pelo y el dedo en el ojo. No les veo yo la gracia a estas aficiones pero el hecho es que están ahí y hay que asumirlas y, además, son bastante efectivas a la hora de tranquilizar a la bestia e incluso conseguir que se duerma. Tranquilizarle a ella y que se duerma ella, claro, porque yo desde luego acabo totalmente desquiciadita. Y calva.

¿Y vosotras cómo lleváis los avances de vuestros peques? ¿Qué es lo que más os agota la paciencia?

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12 Comentarios

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    Responder mirari 13 junio, 2015 at 07:06

    segûn crecen la paciencia se tiene que ir duplicando :) como dejarles hacer cosas que sabes que después tendràs el doble de trabajo… en fin, no lo hacen para sacarnos de quicio asî que hay qe respirar profundo y sonreîr!

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      Responder Un chupete para mamá 15 junio, 2015 at 16:50

      Sí, luego te miran con esa carita de no entender por qué te estás enfadando y te echan una sonrisilla y se te olvida todo pero…

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    Responder Ariadna 8 junio, 2015 at 14:53

    Muy bueno y gracioso este Post, la verdad que me he reido mucho y me siento 100% identificada con él.
    Hablando de paciencia, y cambiando absolutamente de tema. Me encuentro tambíen en la búsqueda de nuestro segundo hijo y la verdad que se está haciendo de rogar más que el primero.
    Con el primero apenas tardó 5 meses pero con este ya llevamos 9 y nada… Esto ya empieza a ser desesperante!
    Bajo tu experiencia ¿crees que hay algún motivo por el que en el 2º se pueda tardar más o simplemente es azar?. Estoy tan KO en este momento todas las opiniones son bienvenidas.

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      Responder Un chupete para mamá 12 junio, 2015 at 18:16

      Hola Ariadna! Me alegro mucho de que te haya gustado el post. Sobre la pregunta que me haces, la verdad es que no tengo ni idea. A nosotros nos pasó al revés. La primera tardó bastante y esta segunda fue más rápida… Yo creo que es más cuestión de suerte que otra cosa pero, sobre todo, la clave es no desesperarse. Si estás muy agobiada, igual te ayuda leer los dos posts que publiqué sobre el tema que fueron de los primeros que escribí. Sr titulan: “Intentando embarazarme I y II.
      Un saludo y ya nos contarás ;-)

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        Responder Ariadna 16 junio, 2015 at 15:32

        Muchas gracias! Acabo de leerlos y madre….Me siento totalmente identificada!!
        Cuando estás en plena búsqueda parece que todo tu entorno se pone de acuerdo para embarazarse jejej
        Intentare tomarlo con mas relax aunque de camino a los 10 meses eso supone un gran esfuerzo!! Continuaré siguiendo tu blog :-)

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          Responder Un chupete para mamá 19 junio, 2015 at 09:52

          Sí, ya sé que es bastante más fácil decirlo que hacerlo (lo de tomárselo con calma) pero es que no se puede hacer nada más… De todas formas, ¿has probado con los tests de ovulación? Puede que así sea más fácil. Conozco a varias mamis que les ha ido bien aunque, por supuesto, nunca se sabe si es gracias a ellos o simplemente por azar.
          Ya nos contarás ;-)

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    Responder Itxaso 4 junio, 2015 at 19:36

    Y digo yo, Esther, cariño, con lo de los dibus, ¿no se os ha ocurrido pasar los canales obviando los dibus y decirle que ya no hay, que se han ido a dormir?

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      Responder Un chupete para mamá 5 junio, 2015 at 18:29

      Pues es que resulta que el día de los hechos, estaba yo tan convencida de que no iba a haber dibujos a esa hora que puse el canal sin pensar diciéndole: “miraaaaaa ves como se han ido todos a dorm…” y antes de acabar la frase me tuve que morder la lengua porque allí estaba Heidi dándolo todo :-(

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    Responder Paula 3 junio, 2015 at 18:20

    Hola Esther!
    Una buena idea para “avanzar” en los paseos son los triciclos con “palo” detrás q ayuda a empujarles.
    A la mía le compramos uno al poco de cumplir el año. Seguro q los has visto por la calle. Un gran invento oye.
    Luego se les puede quitar el palo y van ellos solitos con los pedales. ;)

    P.D.

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      Responder Un chupete para mamá 5 junio, 2015 at 18:31

      Muchas gracias por el consejo, Paula. La verdad es que tenemos uno y no le estamos sacando demasiado provecho… Creo que cuando lo compramos era demasiado pequeña y las pruebas que hicimos no tuvieron mucho éxito. Habrá que darle otra oportunidad ;-)

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    Responder Bea 3 junio, 2015 at 10:44

    Justo pensaba yo lo mismo ayer, que tenia que tener mas paciencia con mi niño. Es que ellos van a un ritmo caracol que es dificil de seguir. Ayer por ejemplo fuimos al parque, para ir caminando 2 manzanas nos llevo como 15 minutos, porque en el medio habia un taller de motos, y hasta que no las catalogó todas por color, no se quedó tranquilo. Luego se ve que se cansó porque se sentó en un portal a mirar los coches pasar. Luego damos la vuelta la manzana y no tenemos mejor suerte que encontrarnos con un pato, si como lo leen, que iba con su dueño por la calle, para qué queremos más, todo el tiempo detrás del pato. Y luego la cena que comio muy bien, pero come un bocado, se divaga 5 minutos, otro bocado…y yo todo el tiempo, venga, come, venga la leche toma. Y ayer pensé que lo vivo apurando y debería ser mas paciente. A ver si lo logro.
    La tuya apunta maneras, eh? Se nota que es muy independiente y cabezona, jaja.

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      Responder Un chupete para mamá 5 junio, 2015 at 18:33

      Siiiiiiiiiiiii! Lo de un bocado cada cinco minutos acaba con la paciencia de cualquiera!!!!!! La mía cabezona es un rato largo… En eso ha salido a su papi ;-)

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