Salud

¿QUÉ HACER SI UN NIÑO SE QUEMA?

24 abril, 2015

¿Qué hacer cuando un niño se quema?

Los que me conocéis en persona entenderéis fácilmente que otro de mis grandes miedos como madre sean las quemaduras, aunque, todo hay que decirlo, lo controlo bastante bien y no llego a los niveles de histerismo nerviosismo que me produce el tema de los atragantamientos.

Cuando tenía un añito y medio me tiré por encima una cafetera entera con café hirviendo. Tuve una suerte infinita y, aunque en las pocas fotos que he visto de los días siguientes al accidente estoy vendada de arriba a abajo como si fuera una auténtica momia, solo me quedaron cicatrices en los brazos. No puedo evitar pensar que, si en vez de en los brazos esas cicatrices hubieran quedado en la cara, mi vida habría sido muy pero que muy diferente.

Pocas veces hemos hablado en casa de aquel momento que debió ser, sin duda, uno de los más angustiosos de la vida de mis padres. Supongo que para ellos no es agradable recordarlo y, la verdad, a mí nunca me ha dado por preguntar.

Eso sí, tengo que decir que les estoy eternamente agradecida por cómo gestionaron desde el principio el tema de las cicatrices porque, gracias al tratamiento que le dieron al tema, nunca jamás he tenido ni un poco de complejo. Es más, me he indignado bastante cuando en alguna ocasión alguna dependienta me ha sugerido “trucos” que podría utilizar para disimularlas. Son parte de mí y no me incomodan lo más mínimo ni ellas ni la gente que, presa de la curiosidad, me pregunta por su historia. Estoy encantada de explicarlo las veces que haga falta para crear un poco de “conciencia social” sobre el peligro de los líquidos calientes cerca de los niños.

Como es un tema que, debido a mi experiencia personal, me parece muy interesante, le pedí al equipo de pediatria del Hospital Vithas San José que nos explicara cómo se debe actuar ante las quemaduras infantiles.

¡Os dejo con ellos!

Las quemaduras son una de las lesiones, por accidente, más frecuentes en niños. Sobre todo las que se deben a agua y líquidos calientes.

¿Qué debemos observar en una quemadura?

Hay que saber cuál es la causa (fuego, líquidos calientes, productos químicos, electricidad). También en que zona del cuerpo ha sido, que superficie del total de la piel se ha visto afectada y como es de profunda.

  • Localización: son zonas graves la cara, las manos, los pies, los genitales, las articulaciones y zonas de flexión.
  • Extensión: se mide con la palma de la mano del niño quemado. La palma de la mano con los dedos extendidos corresponde a un 1% de la superficie corporal
  • Profundidad: indica las capas de la piel que se han dañado.

En éste sentido, se clasifican en:

  • Primer grado: son las superficiales. Hay enrojecimiento, dolor si se tocan y algo de inflamación. Las más comunes son las que causa el sol y los pequeños accidentes domésticos por tocar objetos calientes. Suelen curar bien.
  • Segundo grado: son más profundas. Hay enrojecimiento y ampollas. Son muy dolorosas.
  • Tercer grado: afectan a todas las capas de la piel. Se pierde la sensación de dolor por afectación de los nervios.

Pueden ser de color negro o blanquecino. Son las más graves.

¿Qué hacemos ante una quemadura?

  1. Separar al niño de la causa de la quemadura (agua caliente, producto químico, fuego…). En caso de ser por electricidad, asegurarse la desconexión de la corriente.
  2. Quitar la ropa que cubra o rodee la quemadura. También anillos, pulseras o relojes, que pueden comprimir y retener calor. No intentar retirar la ropa que esté pegada a la piel.
  3. Lavar la zona con agua corriente de 10 a 50 minutos. Evitar el agua excesivamente fría.
  4. Cubrir la quemadura con un paño limpio y seco. Abrigar en caso de quemaduras extensas para conservar la temperatura corporal.
  5. No usar remedios caseros (vinagre, aceite, pasta de dientes, tomate, café, etc). Aunque logren aliviar momentáneamente el dolor, pueden ser perjudiciales para la cicatrización posterior.
  6. En las habituales de 1º grado se puede aplicar una pequeña cantidad de una crema hidratante cada 2-6 horas durante 3 – 4 días (por ejemplo crema de aloe vera o rosa de mosqueta).
  7. En caso de dolor se pueden usar analgésicos habituales como Paracetamol o Ibuprofeno a la dosis correspondiente según el peso del niño.
  8. Las quemaduras extensas (>5%), profundas (2º y 3º grado) o en localizaciones de riesgo (cara, articulaciones, etc) deben ser tratadas por personal sanitario.

¿Cómo se cuida la piel una vez curada la quemadura?

  • Lavar con jabón neutro. Hidratar la piel a diario con crema. Es importante para evitar el picor que se produce tras la cicatrización.
  • Evitar en lo posible la exposición solar durante 1 año, sobre todo en las horas punta.
  • Usar cremas con filtro solar máximo (50+).

Y hasta aquí las recomendaciones de los expertos. Yo, como afectada, puedo dar solo un consejo sobre cómo tratar el tema de las cicatrices para que no afecten a la autoestima de los niños: IGNORARLAS. No darles jamás importancia ni tratar al niño como si fuera “especial” por tenerlas. Supongo que esto es mucho más fácil de llevar a la práctica si el niño es muy pequeño y se acostumbra a ellas desde que tiene uso de razón y si no están en la cara o el escote. En esos casos no me atrevo a hablar porque debe ser bastante más difícil de gestionar.

¿Habéis tenido vosotras alguna experiencia parecida? ¿Cómo lo gestionásteis?

You Might Also Like

Ningún comentario

Dejar un comentario