Confesionario

QUERIDOS REYES MAGOS:

2 enero, 2017

estrellas

*Foto de Lola Pisón

Este año he sido muy buena. O no. Intentarlo lo he intentado, eso se lo aseguro pero, para serles  sincera, tengo un lío montado en la cabeza que ni eso tengo claro.

Y es que esto de ser madre, y no digamos ya lo de ser bimadre, es muy pero que muy complicado.

En las otras facetas de mi vida he sido muy buena. Tengo mis cosas como todo el mundo pero buena, soy buena, las cosas como son. Pero el tema es que mi faceta de madre me tiene un poco descolocada.

Porque lo que yo más quiero en el mundo ahora mismo es ser una buena madre para mis hijas y ser capaz de darles todo el amor y la educación que necesitan para ser dos niñas felices y para convertirse en un futuro en dos mujercitas hechas y derechas con valores y capacidad para ser independientes y, en definitiva, para llevar una vida plena y feliz. Pero es que eso, que a simple vista puede parecer fácil, es lo más difícil que he tenido que hacer en mi vida.

Porque, queridos majestades, les voy a contar algo que quizás les sorprenda. Los niños no siempre se portan bien y no siempre sonríen y están contentos. El mes de diciembre es el que mejor se portan del año, precisamente porque saben que están ustedes ojo avizor. Y los días 5 y 6 de enero son absolutamente adorables porque saben que les viene un carro de regalos de camino. Pero no son siempre así, ni mucho menos.  ¿Cómo se han quedado?

Pues sí. Como se lo cuento. A ustedes les puede parecer ahora mismo que su trabajo es muy estresante porque este mes están a destajo pero en realidad, ustedes el día 5 de enero cierran el chiringuito y se van a descansar hasta el año siguiente. Como mucho tienen que ir a misa el día 6. Sin embargo, las mamis nos quedamos todo el año al pie del cañón, con el nivel de estrés que ustedes tienen este mes pero multiplicado por diez.

Porque el estrés de verdad lo produce oír a tu hija llorar durante media hora porque no se quiere poner los leotardos porque le pican (cuando tú sabes que no pican) o porque no se quiere bañar. El estrés lo produce ver a tu bebé de dos meses retorcerse de picor por una dermatitis atópica horrible y no poder hacer nada para solucionarlo. El estrés lo produce tener que invertir una hora diaria para que tu hija coma 10 gramos de verdura y 15 de carne. Y así podría seguir y seguir y seguir. Pero no les quiero aburrir.

Lo único que quería conseguir con este rollo que les acabo de soltar es que entiendan que esto es demasiado complejo como para simplificar en “Este año he sido buena o este año no he sido buena”. Con solo intentar ser buenas ya deberíamos tener derecho al mejor de los regalos.

Pero bueno, a lo que iba, que me lío  y yo en realidad solo les quería pedir una cosa:

Me encantaría que me trajeran un manual de instrucciones interactivo que se pueda insertar en mi cabeza tipo disco duro y me dijera en cada momento cuál es la opción correcta para educar a mis hijas como me gustaría hacerlo.

No lo he visto aún en ningún catálogo, ni en Amazon, ni en la tele ni nada y me parece extraño porque estoy convencida de que con una mínima inversión en marketing sería el regalo estrella de las navidades. Debe ser que sus inventores son los típicos científicos que ven el marketing y la publicidad como un gasto innecesario. Si les conocen, háganme el favor de decirles de mi parte que es un ERROR y pásenles mi contacto para que les haga una campañita en condiciones y podamos ayudar a un montón de mamis buenas como yo a tener una vida más relajada.

Muchas gracias por su ayuda y comprensión.

Nos vemos el día 5 en la cabalgata ;-)

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