Montessori

RABIETAS Y CAPRICHOS SEGÚN MONTESSORI

27 febrero, 2017

rabietas montessori

Como os comenté aquí, hubo una época en la que las rabietas de nuestra primogénita eran constantes y me llegaban a desesperar. Poco a poco la cosa va mejorando pero, aún así, nunca está de más tener información sobre cómo actuar en estos casos para no acabar perdiendo los nervios.

Nuestra experta en Montessori, Natalia Ángel nos da unos consejillos sobre el tema.

Os dejo con ella.

Y, como sé que muchas lo estáis esperando, por fin ha llegado el momento de tocar este tema. Mi queridísima Esther me pidió abordarlo hace ya unos cuantos meses y tengo que aceptar que no ha sido tarea fácil llegar a escribir estas líneas.

Dos intentos fallidos y vamos a ver si este, el tercero, es el definitivo.

Y es que, ¿Cómo abordarlo?

Podríamos hacerlo en plan: guía práctica para eliminar las rabietas y los caprichos de tus hijos. Qué más quisierais, jejeje.

Otra opción sería: mo evitar las rabietas, según la doctora Maria Montessori. Pues va a ser que tampoco… si lo descubrió, no lo dejó escrito.

Así que vamos a empezar por lo que dijo ella, María, sobre el tema:

 Según Montessori, el niño es un ser bondadoso y las “desviaciones” traducidas en caprichos, rabietas y derivados, son el producto de la incapacidad de saciar una necesidad vital, correspondiente a un periodo sensible o, dicho en otras palabras, el niño reacciona mal con gritos, lágrimas, violencia y pataleo cuando nosotros, los adultos, le impedimos hacer algo que él NECESITA hacer.

Pero claro, acá viene el meollo del asunto… ellos, pequeños desconocidos, y nosotros, adultos que lo sabemos todo, no tenemos la misma idea de necesidad.

Y es entonces, cuando el peque hace un show de telenovela porque nosotros le cambiamos su vasito verde de todos los días, por uno nuevo, precioso, que le regalo la tía que lo adora y ¡No entendemos este “CAPRICHO”  de querer tomarlo todo en su bendito vasito verde que ya ni verde es de todo lo que lo hemos lavado! Porque lo que no entendemos, señoras y señores, es que este cachorrillo está en pleno periodo sensible al orden, y el hecho de cambiarle su vaso es un atropello, un abuso inconmensurable, que lo hace desviar, al haber destruido su orden.

Como ya os dije en otro post, Montessori nos plantea 6 periodos sensibles: al orden, al lenguaje, a caminar, a los aspectos sociales, a los pequeños objetos y a aprender a través de los sentidos.

Entonces, de entrada os digo que si vosotros sois un obstáculo para que vuestro chiqui se de gusto en su periodo sensible a tal o cual cosa, vais a tener que lidiar con espectáculos tipo lágrimas y demás. Lo siento mucho.

PERO

Lo sé, lo sé, ¿Cómo saber si mi retoño está en tal o cuál periodo sensible?

La respuesta está en la observación, pilar de la pedagogía Montessori.

Pero tranquilas porque si encontráis todo esto muy académico y complicado, os voy a contar cómo lo vivo yo en mi propia piel:

Creo que evitar todo el tiempo las desviaciones tipo capricho/rabieta es muy pero muy complicado, ya que no siempre podemos respetar las necesidades de nuestro chiqui.

Por ejemplo, el periodo sensible en el que esta nuestra criatura es a caminar y nosotros ese día tenemos una cita de esas importantes  que solemos tener los adultos, y tenemos que meterlo al cochecito para que nuestro ritmo vaya marcado con los segundos y no con los largos minutos del reloj… pues lo metemos en el cochecito y salimos corriendo a tomar el primer metro. Probablemente el acto de meterlo en el cochecillo provocará lloriqueos, pataleos y demás, pero nosotros tenemos que llegar a tiempo.

Lo que podemos hacer en un caso como este es:

0- Evitar al máximo nuestra cólera (peor que la de los chiquis), mediante cualquier sistema de autocontrol que ejercitemos.

1- Aceptar que no es un capricho si no una necesidad que no ha sido satisfecha.

2- Explicar que entendemos su descontento, pero que no podemos hacerlo de otra forma.

3- Decirle (y hacerlo) que el camino de vuelta lo podrá hacer a pie, ya que no tendremos prisa.

4- Decirle que puede llorar, si lo necesita, pero que también puede utilizar este tiempo en mirar ese precioso pájaro que vuela sobre nosotros, o jugar con el juguete que hemos traído con nosotros.

Este método suele funcionar, haciendo que la telenovela dure lo que dura una publicidad.

Aunque también existe otra manera de abordar este problemita de las escenas de llanto y violencia:

En mi corta pero productiva experiencia como docente, he encontrado niños y niñas que recurren sin cesar al show de llanto y pataleo como método para llamar la atención del adulto.

Viendo a estos chiquis interactuar con sus padres he podido observar que evidentemente es un método que les funciona; cuanto más gritan, chillan y patalean, más obtienen la atención de sus padres… eso sí: una atención traducida en regaños.

En el libro “Educar con Inteligencia Emocional” (ed. debolsillo) encontramos un capitulo que habla de esta manera de atención, como ATENCIÓN NEGATIVA.

Y es que no hay que olvidar que los cachorrillos necesitan la atención del adulto, no importa la calidad de esta atención… es decir, si el adulto sermonea, reprende o grita, el chiquito ha obtenido su atención.
Hay padres y madres, que sea por la razón que sea, no han prestado la suficiente atención positiva a su retoño en un momento dado, y el chiquito aprendió que haciendo tonterías, llorando, gritando, tirando cosas, inmediatamente obtenía la atención, toda la atención de su adulto. Imaginémonos esta situación:

Papá y mamá han sido padres de nuevo y llega un ser nuevo al hogar. Papá y mamá ya no tienen tanto tiempo para jugar conmigo, ni para escucharme, ni para mimarme, ni para elogiarme (atención positiva) pero cuando tiro la comida por el suelo o me resisto a hacer lo que me piden o lloro o grito, toda la atención es para mí. 

¿Qué aprendí hoy? Que si quiero que me den mi lugar, llorar, patalear y portarme mal es un buen método.

Ahora bien, ¿Qué podemos hacer si nuestro chiqui, en un momento específico, que sí, es verdad, no le dimos por X o Y razón, la suficiente Atención Positiva, aprendió el método de atracción de Atención Negativa?

1) IGNORARLO. Sí, ignorarlo, cuando intente llamar la atención de esta forma y

2)ELOGIARLO cuando hace algo que nos hace sentir bien

  • Me gusta mucho cuando te sientas a dibujar
  • Muchas gracias por ayudar a tu madre con el biberón de tu hermano
  • Soy muy feliz cuando sonríes

y Voilà

Si practicas este método de ignorar / elogiar seguramente tu cachorro va a curarse de su enfermedad ;-)

Pero quizás lo mas importante, es cómo librarnos de nuestras cóleras, ya que, en general, el real conflicto empieza cuando nosotros, los adultos, perdemos el control de nuestras emociones y caemos en la trampa de los gritos e incluso de peores formas de violencia.

Y en este sentido, vuelvo a hablar del adulto preparado

Si queréis evitar al máximo esta formula viciosa :

lloriqueo de tu chiqui  = gritos tuyos = lloriqueo de tu chiqui MÁS FUERTE= gritos tuyos MÁS FUERTES

Te aconsejo de todo corazón que trabajes TU CÓLERA.

Elige el método que más te convenga. Tienes muchos donde elegir: deporte, yoga, lectura, meditación, descanso…

Recuerda, tu hijo/hija es un espejo en el que te admiras o te reprochas.

Hasta Pronto

NAT

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